El corazón solidario del "Roña" Castro que Lomas de Zamora no olvida
Vecinos de Lomas de Zamora recuerdan las acciones solidarias del "Roña" Castro, quien ayudaba desinteresadamente en barrios del distrito sin esperar nada a cambio.
El "Roña" Castro se convirtió en una referencia para muchos vecinos de Lomas de Zamora por su labor solidaria que, según testimonian habitantes de Villa Fiorito, Ingeniero Budge y Villa Centenario, marcó una diferencia concreta en momentos de necesidad.
A diferencia de promesas electorales, sus acciones se materializaban en entrega directa de alimentos, medicamentos y apoyo logístico en los barrios más postergados del partido. Vecinos consultados coinciden en que Castro respondía sin intermediarios ni publicidad, algo que aún hoy destacan como excepcional en la Zona Sur.
"A mí no me la puede contar ningún político", es la frase que repiten quienes lo conocieron en Lomas de Zamora. El testimonio pertenece a una vecina de Santa Catalina que recibió ayuda durante una emergencia familiar en 2022 y que, tres años después, sigue recordando la rapidez con la que Castro coordinaba donaciones y traslados.
En Ingeniero Budge, donde Castro tenía mayor presencia, varias familias de calle Sarmiento al 3200 y alrededores recibieron bolsones de comida y elementos de limpieza durante los brotes de dengue de 2023 y 2024. Según los mismos vecinos, nunca se trató de una organización formal sino de una red de contactos personales que él activaba ante cada pedido.
En Villa Fiorito, su paso dejó huella en comedores comunitarios que aún funcionan con parte de los recursos que él gestionaba. Una referente del barrio detalló que Castro conseguía desde pañales hasta materiales de construcción sin pedir nada a cambio y sin exponer a las familias beneficiadas.
El impacto de estas acciones se mantiene vigente en el recuerdo colectivo de Lomas de Zamora. En Temperley y Llavallol también circulan anécdotas similares, aunque su radio principal de acción fue la zona oeste y sur del distrito. Ninguna de estas intervenciones contó con cobertura oficial ni figuró en balances de gestión municipal, lo que refuerza el carácter independiente de su tarea.
Quienes lo trataron destacan que Castro evitaba las cámaras y las redes sociales. Su método era simple: escuchar el problema, verificar la necesidad y resolverla con lo disponible. En un contexto donde la ayuda suele venir acompañada de banderas partidarias, su forma de actuar generó un respeto que trasciende divisiones políticas.
A casi tres años de sus últimas intervenciones documentadas en el distrito, el "Roña" Castro sigue siendo nombrado en conversaciones de barrio como ejemplo de solidaridad concreta. En Lomas de Zamora, donde los problemas cotidianos de Villa Centenario, Parque Barón o Santa Marta suelen quedar invisibilizados, su figura representa una forma de asistencia que no requería formularios ni turnos.
Los vecinos consultados coinciden en que su legado no se mide en inauguraciones ni en discursos, sino en las familias que pudieron superar una dificultad gracias a su intervención oportuna. Ese es el motivo por el que, aún hoy, en distintos puntos del partido se lo recuerda con gratitud y sin necesidad de recordatorios oficiales.