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A 290 años de su llegada: ¿quién fue Juan de Zamora, el hombre que dio nombre al distrito?

En el marco del aniversario de Lomas de Zamora, revisamos la historia del capitán español que en 1736 adquirió las tierras entre el río Matanza y el Riachuelo, origen del nombre que identifica al partido desde el siglo XVIII.

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Cinco historias poco conocidas sobre los orígenes de Lomas de Zamora
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A poco más de dos semanas del aniversario fundacional de Lomas de Zamora, la historia local vuelve a poner la mirada en los orígenes del distrito y en la figura del capitán español Juan de Zamora, cuyo apellido quedó indeliblemente ligado al territorio.

Juan de Zamora fue un hacendado y militar colonial que en 1736 compró una extensa estancia situada entre el río Matanza y el Riachuelo a los herederos de Juan Guillermo González y de la Cruz. Aquella operación marcó el comienzo de su vínculo con estas tierras del sur del entonces Virreinato del Río de la Plata.

Lo que hoy conocemos como Lomas de Zamora no se llamaba así por capricho. La zona se caracterizaba por suaves elevaciones y lomadas, a diferencia de las planicies predominantes en la pampa bonaerense. Los pobladores de la época empezaron a referirse al lugar como “Lomas de Zamora” precisamente porque esas lomadas formaban parte de las tierras del capitán.

Con el correr de los años, la denominación se popularizó. Apareció en documentos oficiales, planos y conversaciones cotidianas. De esa manera, el apellido de Juan de Zamora se transformó en una referencia geográfica que trascendió al propio propietario.

En 1765, Zamora vendió sus propiedades a la Compañía de Jesús. Los jesuitas administraron la estancia hasta 1767, año en que fueron expulsados de todos los territorios de la Corona española. A partir de entonces, las tierras volvieron a manos de la Corona y fueron mencionadas indistintamente como “Rincón de Zamora” o “Lomas de Zamora”.

Pese a que Juan de Zamora dejó de ser el dueño mucho antes de la Revolución de Mayo, su nombre ya estaba instalado en el imaginario colectivo y en la cartografía colonial. Esa denominación sobrevivió al paso de los siglos y, con la creación del partido y el desarrollo urbano, terminó convirtiéndose en el nombre oficial de la ciudad cabecera y de todo el distrito.

La historia de Lomas de Zamora es, en buena medida, la historia de cómo un apellido ligado a una propiedad rural terminó definiendo la identidad de un territorio entero. Cada vez que se menciona el distrito, se evoca sin saberlo la figura de aquel capitán del siglo XVIII que, sin imaginarlo, dejó una huella perdurable.

En vísperas de un nuevo aniversario, recuperar esta historia permite entender que detrás de los nombres de barrios, calles y ciudades hay siempre personas y decisiones concretas que moldearon el mapa que hoy habitamos. En Lomas de Zamora, esa huella lleva el nombre de Juan de Zamora desde hace casi tres siglos.

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